
A la muerte de su padre, en septiembre de
1598 ocuparía el trono de España y Portugal, ya que Felipe II consiguió la
unidad ibérica en 1581 con la anexión de los territorios de Portugal a la
corona española.
En abril de 1599 contrajo matrimonio con su
prima Margarita de Austria, con la que tuvo ocho hijos.
Durante su reinado, el sistema de gobierno
fue el mismo que el de los primeros Austrias, aunque pronto se sustituyó por el
poder delegado en un valido, debido a la insuficiente capacidad del monarca.
Así, desde el comienzo de su reinado, el monarca puso los asuntos de Estado en
manos de su valido Francisco de Sandoval y Rojas, marqués de Denia y, más
tarde, duque de Lerma. Fue el primero de la serie de validos que rigieron los destinos de España a lo largo del s. XVIII.
tarde, duque de Lerma. Fue el primero de la serie de validos que rigieron los destinos de España a lo largo del s. XVIII.
Aunque continuó la política de hostilidad con
los turcos otomanos, y se enfrentó a la enemistad habida con la República de
Venecia y el ducado de Saboya, la política exterior de Felipe III se orientó
hacia la pacificación.

Pero este periodo de paz finalizó en 1618 al
comenzar la guerra de los Treinta Años en la que España apoyó al emperador
Fernando II de Austria contra el elector del Palatinado, Federico V.
También en 1618 y debido al deterioro de la
situación política y la crisis económica Felipe III se vio obligado a sustituir
a Lerma por su hijo, el duque de Uceda, pero limitándole en sus funciones y por
tanto, restándole poder.
El reinado de Felipe III supuso el
mantenimiento de la hegemonía española en el mundo, pero sus dificultades
económicas y la cesión del gobierno a privados o validos predecía ya el declive
del Imperio.
El 21 de marzo de 1621, atacado de fiebres y
de erisipela, expiró Felipe III, a la edad de cuarenta y tres años y tras
veintidós de reinado.
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