viernes, 30 de diciembre de 2016

Historia de España. Sexenio Revolucionario

Con la marcha de Isabel II al exilio a comienzos de octubre de 1868 tras la Gloriosa, se constituyó un Gobierno provisional que se prolongó hasta 1871, integrado por progresistas y unionistas, presidido por el general Serrano y que incluía al almirante Topete como ministro de Marina y al general Prim como ministro de la Guerra.

- GOBIERNO PROVISIONAL

Durante la Gloriosa se habían constituido numerosas juntas revolucionarias , de orientación republicana, en las principales ciudades de España. La primera medida que adoptó el Gobierno provisional fue la disolución de dichas juntas y la convocatoria de elecciones Constituyentes en enero de 1869, que se celebrarían por sufragio universal masculino. En estos comicios obtuvieron una gran mayoría los progresistas, los demócratas y los unionistas, a la vez que los republicanos irrumpieron con fuerza en el Parlamento y se consolidaron en los núcleos urbanos. También participaron los carlistas, aunque con escasos resultados.

Otro nuevo texto constitucional fue promulgado el 1 de junio de 1869, sancionada la nueva Constitución, y ante la ausencia de un monarca, en junio de 1869 las Cortes invistieron al general Serrano como regente del reino, mientras el general Prim pasó a ocupar el cargo de presidente del Gobierno y ministro de la Guerra. La Constitución había sancionado la monarquía parlamentaria como sistema de gobierno, por lo que fue necesario hallar un nuevo rey.

La tarea de buscar un nuevo rey recayó en el general Prim, quien sondeó a las principales familias reales europeas, en una labor que se prolongó entre junio de 1869 y noviembre de 1870. El nuevo monarca debía cumplir varios requisitos, entre los que se encontraba que no fuera un Borbón ni tampoco un carlista. En un principio se contempló incluso la posibilidad de nombrar rey a Espartero, pero rechazó el ofrecimiento. Entre los pretendientes se encontraban el duque de Montpensier, hijo del rey francés Luis Felipe de Orleans, y el alemán Leopoldo de Hohenzollern, hecho que influyó el estallido de la Guerra franco-prusiana de 1870. Finalmente, el elegido fue Amadeo de Saboya, segundo hijo del rey Víctor Manuel II de Italia.

- AMADEO DE SABOYA, REY DE ESPAÑA

La elección de Amadeo de Saboya por las Cortes en noviembre de 1870 no fue por consenso, sino por exclusión del resto de candidatos. En la práctica esto supuso que el nuevo rey apenas contó con apoyos. Además, su principal apoyo, el general Prim, sufrió un atentado mortal, el mismo día en que el nuevo rey partía para España. En enero de 1871 las Cortes lo proclamaron rey como Amadeo I. Pero su situación fue inestable desde el primer momento, pues aunque contó con el respaldo de los progresistas, unionistas y constitucionalistas, estos se habían dividido tras el asesinato de Prim.

Amadeo I encontró una fuerte oposición entre republicanos, carlistas y monárquicos borbónicos. Por último, un gran sector de la sociedad lo consideraba un rey extranjero y una buena parte de la aristocracia no lo acogió en su exclusivo círculo. La inestabilidad política permanente fue lo más característico del reinado, pues se realizaron tres elecciones generales y se constituyeron hasta seis gobiernos en dos años.

Al tiempo, mientras que en ultramar no se resolvía la Guerra de independencia de Cuba, en la Península se iniciaba la Tercera Guerra Carlista y la agitación social ligada al incipiente movimiento obrero. En julio de 1872, Amadeo I sufrió un intento de asesinato y decidió abandonar el trono. Aduciendo una pérdida de autoridad, el 11 de febrero de 1873 Amadeo I abdicó y se trasladó a Lisboa, donde embarcó rumbo a Italia.

- PRIMERA REPÚBLICA

Tras la abdicación del rey, el mismo 11 de febrero de 1873, el Congreso y el Senado, reunidos en Asamblea Nacional, proclamaron la República por amplia mayoría. El período fue breve y convulso, en menos de dos años se sucedieron cuatro presidentes ( Estanislao Figueras, Francisco Pi y Margall, Nicolás Salmerón y Emilio Castelar) y las revueltas fueron constantes destacando la rebelión cantonal y el levantamiento obrero. Durante la Primera República siguieron los problemas de la Tercera Guerra Carlista en el interior y en ultramar la Guerra de independencia cubana.

- RESTAURACIÓN BORBÓNICA

A finales de 1874 era evidente el agotamiento de cualquier opción política que no fuera la restauración borbónica en la persona del príncipe Alfonso (hijo de Isabel II). En el Manifiesto de Sandhurst, del 1 de diciembre de 1874, del 1 de diciembre de 1874, Cánovas del Castillo dejaba explícitos los puntos básicos para la restauración borbónica. Finalmente, el 31 de diciembre de 1874 el general Martínez Campos se pronunciaba en Sagunto a favor de la restauración borbónica en la figura del príncipe Alfonso, que pasaría a reinar en enero de 1875 con el nombre de Alfonso XII.

domingo, 25 de diciembre de 2016

25 aniversario de la caída de la URSS

Hoy día 25 de diciembre, se cumplen 25 años de la caída y desaparición de la URSS, acontecimiento que marcó el final de la Guerra Fría. La desintegración de la Unión Soviética, país que surgió tras la Revolución de 1917 y una cruenta Guerra Civil, que ha sufrido una de las peores dictaduras que ha conocido la humanidad (Stalin) y que fue un modelo de Estado a seguir para algunos países como Cuba, se desintegró el 25 de diciembre de 1991. La propia Guerra Fría fue el germen de la desaparición del país, las políticas de apertura de Gorbachov (perestroika y glasnost), la caída del muro de Berlín y la independencia de los países satélites hicieron el resto. El 25 de diciembre la bandera de la URSS dejaba el mástil para dar paso a la tricolor actual de Rusia. Dejo un documental sobre este acontecimiento:

Navidad de 1634, nace la reina Mariana de Austria

Mariana de Austria era hija de Fernando III emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y de la infanta María Ana de España, hija a su vez del rey Felipe III de España. Desde niña estuvo comprometida con su primo Baltasar Carlos, Príncipe de Asturias, pero al morir este inesperadamente joven en 1646, el rey Felipe IV de España, viudo tras la muerte de su primera esposa se ofreció como pretendiente de la joven archiduquesa austríaca.
El matrimonio tuvo lugar el 7 de octubre de 1649 en Navalcarnero, cerca de Madrid, pasando la noche de bodas en El Escorial.

De esta unión nacieron varios hijos, pero únicamente dos alcanzaron la edad adulta: la infanta Margarita Teresa y el infante Carlos. Al fallecer su esposo en 1665, Mariana se convirtió en regente del reino durante la minoría de edad de su hijo. Figura más que influyente en su gobierno fue Juan Everardo Nithard, que encontró la fuerte oposición de Juan José de Austria, único hijo natural reconocido de Felipe IV y enemigo acérrimo de Mariana.

El Imperio español se vio involucrado al poco tiempo en la Guerra de Devolución (1667-1668) con Luis XIV de Francia, tras la guerra se firmó la Paz de Aquisgrán. Fernando de Valenzuela sustituyó a Nithard en favor de la reina en 1673. Sin embargo, aquel mismo año Mariana sufrió un duro golpe al recibir la noticia de la muerte de su hija Margarita Teresa en Viena. En 1675, la regencia llegó a su fin debido a la mayoría de edad de Carlos II, pero Mariana siguió influyendo bastante en la vida de su débil hijo, salvo durante el período comprendido de 1677, en que Juan José de Austria se hizo con el poder y la recluyó en Toledo, hasta 1679.

Sus últimos años fueron especialmente difíciles debido a las constantes peleas con su segunda nuera, Mariana de Neoburgo. Asimismo, la muerte de su nieta María Antonia de Austria en 1692 fue un terrible golpe para ella, sin embargo, el único hijo de la pareja, el príncipe José Fernando de Baviera, se convirtió en uno de los pocos consuelos que Mariana tuvo durante los últimos años de su vida. No mucho tiempo después, a Mariana de Austria se le diagnosticó un cáncer de pecho, y en el año 1696 murió en el Palacio de Uceda (Madrid).

En su honor se bautizaron las Islas Marianas, situadas al este de Filipinas y al sur de Japón.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Fidel Castro, muere el líder de la Revolución Cubana

Ayer día 26 de noviembre, los medios de comunicación anunciaban la muerte de un personaje emblemático, uno de los personajes principales del siglo XX, una figura como afirmaba Mariano Rajoy, de calado histórico. Con la muerte de Fidel Castro hay que volver la vista atrás hacia aquellos años de revolución, de aquella Cuba, de Guerra Fría... Por todo eso, he decidido recordar la figura de Fidel Castro con esta entrada en mi blog:

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/26/actualidad/1480138154_493516.html
http://elpais.com/elpais/2016/11/26/album/1480142191_261496.html#1480142191_261496_1480147880

martes, 22 de noviembre de 2016

Numancia, la resistencia celtíbera

Se conoce como guerra numantina al último conflicto que hubo entre la República romana y las tribus celtíberas que habitaban las inmediaciones del Ebro. Fue el último episodio de las guerras celtíberas cuya contienda se resolvió tras 20 años de guerras intermitentes.

La primera fase de la guerra se inició en el 154 a.C. debido a una revuelta de las tribus celtíbera del Duero, esta primera fase finalizó en el 151 a.C., pero, en el 143 a.C. surgió de nuevo una insurrección en la ciudad de Numancia. La primera guerra fue contemporánea a la guerra lusitana que estalló en la Hispania Ulterior tras la rebelión lusitana encabezada por Viriato.

Tras el rebrote de las hostilidades en el 143 a.C., Roma envió a una serie de generales a la Península Ibérica para que se enfrentaran a los numantinos, los cuales fracasaron en su intento de conquistar la ciudad como es el caso de Quinto Pompeyo, Mancino...

En el año 134 a.C., el cónsul Publio Cornelio Escipión Emiliano fue enviado a la Hispania Citerior para que terminara de una vez con la guerra. Escipión Emiliano reclutó a un ejército de 20.000 hombres, más 40.000 auxiliares entre los que se contaba la caballería cedida por Jugurta y un gran número de aliados locales, en total unos 60.000 soldados.

Escipión construyó un sistema de siete fortificaciones que rodeaban la ciudad antes de iniciar el sitio. Tras sufrir peste y hambruna la ciudad se rindió finalmente, aunque la mayoría de sus habitantes se suicidaron antes de entregarse. La gran victoria sobre Numancia trajo una era de paz a Hispania, paz que se mantuvo hasta el inicio de la guerra de Sertorio.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Sabino Arana Goiri, el padre del nacionalismo vasco

Nació el 26 de enero de 1865 en el barrio de Abando (Bilbao). Está considerado por muchos como el padre del nacionalismo vasco. Procedente de una familia carlista del barrio de Abando, Sabino inició su educación en Bayona (Francia), donde habían huido en 1873, al descubrirse la implicación de su padre en el contrabando de armas para los partidarios de don Carlos "VII" (Tercera Guerra Carlista). Después pasó por un colegio de jesuitas y completó su formación aprendiendo euskera durante una larga convalecencia.

Interrumpió sus estudios de Derecho en la Universidad de Barcelona a la muerte de su madre en 1888. Desde entonces, asilado en su casa de Albia, se dedicó al investigación histórica y filológica, obsesionado por la identidad del pueblo vasco. Elaboró multitud de artículos (la mayoría sobre temas ligüísticos) que, en 1892, recopiló bajo el título "Bizkaia por su independencia"; en 1893 los presentó ante unos cuantos adeptos en un acto que representa el arranque de su actividad política (el llamado "juramento de Larrazábal").

Sabino dotó a su movimiento de un tinte tradicionalista (reclamación de los fueros como constitución propia del país) y de un confesionalismo católico rayano con el integrismo, que quedaron reflejados en su lema Dios y leyes viejas. Creía haber descubierto los principios eternos del "ser" vasco, a cuyo olvido atribuía la decadencia histórica del país y su sometimiento a ideas foráneas.

Arana proponía en aquella época la independencia de Vizcaya como vía de recuperación de su identidad, dejando que cada una de las restantes provincias vascas de España y de Francia recorriesen el mismo camino por su cuenta, hasta reunirse todas en una Euskalerria federal.

En 1894 dio el paso definitivo para transformar sus abigarradas ideas en un movimiento político: creó el periódico Bizkaitarra y el Euskaldun Batzokiya, especie de artículo recreativo destinado a canalizar la propaganda político-cultural de los nacionalistas. Puestos a la obra, inventó incluso un nombre para el país que proyectaba (Euzkadi) y una bandera inspirada en la de Inglaterra (la ikurriña).

En 1895 culminó su obra con la fundación del Partido Nacionalista Vasco, principal organización nacionalista del País Vasco durante más de cien años. La evolución moderada que experimentó Sabino en los últimos años de su vida determinó la posterior ambigüedad ideológica del movimiento nacionalista y las continuas tensiones que ha habido en su seno entre autonomistas e independentistas. Finalizada la Guerra de Cuba (1898) por la que España perdió sus últimas colonias, Sabino felicitó a los estadounidenses por su victoria y fue encarcelado. En el año 1902 fundó la Liga de Vascos Españolistas (LVE), lo que significó un cambio respecto a sus posiciones anteriores al defender la autonomía para las provincias vascas dentro de España.

Sabino Arana falleció en Pedernales (Vizcaya) el 25 de noviembre de 1903.



lunes, 10 de octubre de 2016

Formación de los reinos cristianos occidentales y orientales

- REINOS CRISTIANOS OCCIDENTALES

La zona de la Cordillera Cantábrica había sido un territorio escasamente poblado y romanizado. Sus habitantes se terminarían mezclando con los visigodos que huyeron hacia el norte, a causa de la invasión musulmana. El primer núcleo de resistencia cristiana surgió en la Cordillera Cantábrica, donde tuvo lugar la batalla de Covadonga en el año 722, en la que el noble visigodo don Pelayo derrotó a los musulmanes. La importancia de esta batalla fue menor pero simboliza el inicio de la resistencia cristiana.

Los sucesores de don Pelayo consolidaron el dominio sobre la zona:
- Alfonso I estableció la capital del reino astur en Cangas de Onís e inició la primera expansión hacia el valle del Duero.
- Alfonso II trasladó la capital a Oviedo y expandió su dominio hacia Galicia y hacia el este, donde se constituyó un territorio fronterizo que recibió el nombre de Condado de Castilla.

En la segunda mitad del siglo IX, Alfonso III aprovechó la debilidad de los emires para ocupar territorios hasta el río Duero para controlar mejor las tierras y proteger a los campesinos que repoblaron la zona.
Ordoño II trasladó la capital a León y el reino pasó a denominarse Reino de León. El Condado de Castilla fue adquiriendo una creciente autonomía sobre todo cuando Fernán González unificó los territorios y los legó a sus herederos.

A comienzos del siglo XI, Sancho III de Navarra incorporó el territorio a su reino, cuando muere en el año 1035, su hijo se convirtió en rey de Castilla con el nombre de Fernando I.

- NÚCLEO PIRENAICO O REINOS CRISTIANOS ORIENTALES

El emperador Carlomagno había establecido la Marca Hispánica, una franja fronteriza que protegía su imperio de la presencia musulmana. A partir del siglo XI, los territorios al sur de los Pirineos fueron adquiriendo una creciente autonomía, hasta llegar a convertirse en independientes:

- Navarra: En la zona occidental de los Pirineos se produjo un primer enfrentamiento entre vascones y francos en la batalla de Roncesvalles en el año 778. Tras una corta ocupación musulmana, Íñigo Arista fundó el Reino de Pamplona con el apoyo de la familia muladí de los Banu Qasi. En el siglo X, la dinastía Íñiga fue sustituida por la dinastía Jimena y el reino de Pamplona consiguió expandirse por Álava y La Rioja. Con Sancho III el Mayor el reino tuvo su máxima expansión, pues amplió sus dominios ocupando Aragón y Castilla. A su muerte, dividió sus dominios entre sus hijos.

- Aragón: La zona central de los Pirineos estaba dividida en tres condados, Ribagorza, Sobrarbe y Aragón, todos bajo dominio franco, Aznar Galíndez rompe la relación con los francos en el siglo IX y unifica los tres condados, situando la capital en Jaca. Los condados aragoneses pasaron a formar parte del Reino de Pamplona. Cuando muere Sancho III el Mayor, en el 1035, su hijo se convirtió en el primer rey de Aragón con el nombre de Ramiro I.

- Condados catalanes: La zona oriental de los Pirineos contó con una intensa presencia de los francos, pues habían conquistado Girona en el año 785 y Barcelona en el 801. La zona estaba dividida en condados, pronto destacó el Condado de Barcelona. A finales del siglo IX, Wifredo el Velloso redujo la influencia de los francos y consiguió controlar el resto de condados catalanes, a mediados del siglo X Borrell II convirtió sus dominios en hereditarios y logró la independencia plena de los francos.